Tengo un don. No es escribir, sino estar callada. A veces, escribo; entonces, hablo; ergo, pierdo mi don
Manuela García se vistió con la vulgaridad de su nombre una mañana más y salió a la calle con la esperanza de que el maquillaje de marca blanca le permitiese, por una vez, llegar presentable a la entrevista. El fino tacón bajo resonaba sobre la acera...
Nunca quise luces ni cariños excesivos, ni fui amante de amores imposibles. Sencillamente pasó la vida, como el río atraviesa el bosque en la madrugada, entre murmullos. Supongo que, en mi yo más interno, esto nunca fue del todo cierto; sin embargo, opté...
La ensalada: la lechuga, el pimiento, la cebolla, incluso la zanahoria. Sólo el tomate soportas, pero frito, claro, muy triturado –a ser posible pasado por el chino- y, por supuesto, sin piel. Como consecuencia, yo, mero apéndice de tus deseos, apenas...
A veces la veo pasar desde mi balcón en su silla de ruedas, empujada por su madre que siempre llora y siempre la está peinando, constantemente. Su madre le cuida mucho el cabello, quizás porque es la única manía que conserva de antes, de cuando era otra......
-Bueno…, –suelta de pronto, envuelto en una especie de suspiro, Pepa. -¿Qué? –En la voz de Loli se denota su ansia de reanudar una conversación, por esperpéntico final que prevea. Caminan casi trotando. Como si tuviesen el objetivo de alcanzar un importante...
-Papa, ¿te gusta pintar? En el colegio, dibujo los viernes. Sor Rosalía me ha dicho que soy toda una artista. ¿Tú crees que soy un artista, papa? –. Su cara de muñeca Mariquita, mofletuda y brillante, se ilumina mientras habla, la pequeña Ramoneta. -Claro,...
LA CARA Es el orden del mundo esparcido sobre un tablero, es el silencio del todopoderoso que con su ojo, el que todo lo sabe y el que todo lo puede, busca calmosamente entre miles de piezas amontonadas, desperdigadas...Y de entre todas ellas, una sola...
“Para ser grande, se entero: nada tuyo exageres o excluyas. Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres en lo mínimo que hagas. Así la luna entera en cada lago brilla, porque alta vive" F. Pessoa El grupo Desempleados Anónimos camuflados por vergüenza o impotencia...
Dime, háblame sobre el cielo, porque yo sé, lo he visto, que el cielo, cada hora, cambia su vestido. Dime, tú también lo sabes, ¿cómo era en la madrugada y cuantos pájaros han cantado sobre los encajes de sus faldas blancas? Dime, ¿y a media tarde?, ¿estaba...
Muros y balas, restos de batallas, que conforman la estructura interna de una ciudad y, con ella, una historia. Caminando, sin darnos cuenta, pisamos suelos sagrados donde yacen personas dejando constancia con nombres y fechas para rememorar las vidas...
El sonido del metro aproximándose al andén se escuchaba desde el pasillo. Apreté un poco más el paso, ya de por sí siempre ligero a primera hora de la mañana, para alcanzar el vagón entre pitidos de alarma ante la peligrosidad de mi hazaña. Una vez dentro,...
Y a la edad de cuarenta y cinco fallecía inmersa en una noche sin luna ni estrella guía. Esperé a la madrugada callada y cuando, creí, ya era hora pasada, quise forzar mis ojos para ver la luz del alba..., pero el alba no llegaba. Entonces la ansiedad...
-¡La prueba caldaria! –En la boca desdentada, su voz parecía emerger de la caverna de los tiempos. –Que Dios imparta justicia. Con estas palabras, Facundo descendió de la enorme roca, que rompía el claro abierto en la espesura, con la dignidad de un profeta...
Yo trabajo en un bar. Es un bar de barrio donde nadie está de paso pero todo es transitorio Jueves, 11.3.99 Por fin he fregado la cocina Viernes, 12.3.99 Tengo agujetas. A mediodía me ha llamado K. para quedar con una gente de su universidad. Mañana trabajo,...
Un montón de piedra derruida sobre los cimientos de aquello que un día dibujó el paisaje de un pueblo se desparramaba sobre el suelo de Terrobajillo. No más de treinta casas quedaban en pie, con sus gruesas paredes desafiando la despoblación iniciada...
“No, claro que no queremos”, respondía Isabelica, la mayor, en no mbre de sus hermanos. Dando un respingo de orgullo, se despedía: “Nos vamos pa la casa,chacha. Andad con Dios”. Los platos sobre la mesa, humeaban sustancia. A veces, al Alvarico, el pequeño,...
Entonces vi en su rostro la muerte y aun intuyendo en sus manos mi agonía me quedé quieto, inmovilizado por un sentimiento que iba más allá del miedo. Esperaba, casi ansiaba, esas décimas de segundo, cuando el cuchillo se alzase y se hincase en mi carne....
Mi vocación nunca fue de anfitriona. Por este motivo cuando Jaime me anunció, respaldado en su habitual lema de “nena, lo dejo en tus manos”, la cena informal que tendría lugar en nuestro piso al cabo de dos semanas, no pude disimular cierto nerviosismo....
Es primera hora de una mañana de invierno. El frío entibiado por la contaminación urbana nos espera a la salida del metro, donde una luz turbia nos recibe a nosotros, pequeños autómatas somnolientos de mirada perdida. Sin embargo, no es un día triste;...
"Concebirme por fuera fue mi desgracia-la desgracia para mi felicidad. Me vi como los otros me ven, y comencé a despreciarme, no tanto porque reconociese en mí rasgos por los cuales mereciese desprecio, sino porque comencé a verme como me ven los otros,...
En la estación seca del crudo otoño, cuando la noche comienza a ganarle al día, algunos dicen haber visto como la luna despierta a las estrellas del cielo inmenso e, incluso, como éstas bosteza y se desperezan. También afirman, ¡pobres gentes ingenuas!,...
Soy fea, por dentro, me refiero. Por fuera soy casi normal. Si no fuese por una ligera cojera en mi pierna izquierda, rozaría la normalidad. De todas formas, en las fotos resulta imperceptible. Soy tan fea que no tengo ni gato, porque no sabría cuidarlo...
-Mama, ¿cómo era aquella canción? -¿Qué canción? -Aquella que cantaba el yayo cuando jugábamos al escondite. -¡Ah!, no sé. Pregúntaselo a tu abuela... –frunce el ceño, pensativa. Sonríe: -Me parece que era...: “Ahí viene mi gavilán, con las cinco uñas...
Con esa exactitud tan característica de la ciencia, le desgranó el misterio de la vida hasta convertirlo en una aséptica prueba de laboratorio: “Y, así, se fecundan los niños como tú”. Pausa mayestática y, no contento, se adentró en estudios neuro-científicos...
Javier Valdemoro Orduña, empresario, natural de Madrid, casado y con dos hijos, se presentó, documento de identidad en mano, en los juzgados a la fecha y hora requerida. A paso ligero, trotó con la gallarda apostura de un pura sangre por la escalinata...