Overblog Todos los blogs Blogs principales Literatura, Historietas y Poesía
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Tengo un don. No es escribir, sino estar callada. A veces, escribo; entonces, hablo; ergo, pierdo mi don

Publicidad

La anfitriona

Mi vocación nunca fue de anfitriona. Por este motivo cuando Jaime me anunció, respaldado en su habitual lema de “nena, lo dejo en tus manos”, la cena informal que tendría lugar en nuestro piso al cabo de dos semanas, no pude disimular cierto nerviosismo. Algo asombrado por mi reacción, me explicó racional y paciente como tras una larga comida de negocios con el sr. Antoni Roure i Valdés -delegado peninsular de la marca Grounch, nuevo cliente y base de los futuros ingresos de la empresa- su omnipresente jefe propuso el reencuentro en un ambiente más distendido con el fin de estrechar los recién inaugurados lazos. La céntrica ubicación de nuestro hogar no dejaba hueco para discutir dónde se celebraría tan importante evento. 

-Pero, ¿por qué aquí?, habrías podido excusarte de mil maneras: mi mujer se encuentra de viaje, estamos de obras…, un tsunami arrasó el comedor –apelé alterada.

-Cari, entiéndelo. –Y puso su cara de súplica de antes de meternos en la cama un sábado por la noche o de querer ver el partido en el bar de su amigo Paco- No podía negarme. Las cosas no funcionan, el mercado está muy mal. Del tal Roure podría depender el futuro de la empresa, nuestro futuro. Es la salvación.

Resignada me derrumbé sobre el enorme sofá tapizado en chenilla de tonalidad ceniza, armazón metálico y relleno de pluma combinado con espuma, cuya compra tanto emocionó a Jaime y a nuestra tarjeta de crédito. Se acercó zalamero a mi lado y me besó en la mejilla para dejar escapar entre dientes un suplicante “por favor”. Una firme promesa de colaboración no consiguió aumentar mi estado de irritación.

A pesar del colchón visco-látex de última generación vestido con sábanas blancas de algodón puro ribeteadas con un artesanal bordado, el sueño no resultó reparador. Me desperté en mi minimalista habitación por inspiración de algún genio del estilismo saturada por la preocupación; catorce días se me hacían cortos para preparar un hipotecado dúplex de doscientos metros cuadrados. Lo primero era darle un poco de orden, restando tiempos a los demás quehaceres: a los niños, las comidas y el cursillo de promoción interna, incluido el viaje a Londres de fin de semana, por otro lado imposible de evadir. Una opción era pedir ayuda a Conchita, recurrida canguro para nuestras salidas cada vez menos habituales, así como asistenta en la época de la abundancia. La chica, con su pelito rubio, su carita de estudiante de serie americana y su contoneo de caderas embutido en unos tejanos asfixiantes que dejaban al descubierto el hilo de su tanga de mercadillo, me producía escalofríos, pero sin duda era bastante más práctico que recurrir al falso ofrecimiento de mi marido. Una semana después y tres horas antes de coger mi vuelo, las maletas me esperaban en el recibidor nacarado y etéreo, espíritu del conjunto de mi hogar. El único elemento de color lo desprendía a través de su fresco aroma un ramo de flores silvestres adquirido por Internet en una firma de moda. A la vuelta, basándome en una encuesta previa sobre gustos musicales y posibles alergias de mis convidados, decidiría el menú definitivo y pequeños retoques gracias a los cuales conseguiría dar el encanto carente en mi persona pero necesario para la velada.

Todo se encontraba bajo mi férreo control; todo, excepto la música de un móvil justo antes de cruzar la puerta. Me giré sobre mis Manolos y busqué intrigada el origen. Sobre la consola Jaime se había olvidado su teléfono. Curiosa, lo cogí. Un mensaje de Conchita le comunicaba muy cariñosa su llegada sobre las doce de la noche cuando los niños ya se encontrasen dormidos. Me miré en el espejo y resolví que, ciertamente, mi vocación nunca había sido la de anfitriona. Fui a Londres, tal y como tenía planeado; no obstante mi estancia se alargó más de lo previsto. Sólo regresé para la tan esperada noche del viernes una vez calculé ultimada la función con los papeles del divorcio.

 

 

 

  lsorciere

21 de noviembre del 2010

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
K
<br /> Muy bueno, MJ!!!!. Y creo que más frecuente de lo que creemos, por desgracia. Las nuevas tecnologías juegan estas malas pasadas!!!!!.<br /> <br /> <br /> Un besazo.<br />
Responder
M
<br /> <br /> C'est la vie!! Tienen su lado bueno y su lado malo, jeje.<br /> <br /> <br /> Besitos, princesa, y gracias por tu innata generosidad<br /> <br /> <br /> <br />
H
<br /> <br /> Me ha gustado mucho el texto que nos has dejado por aqui porque la verdad, es bastante bueno y muy interesante.<br /> <br /> <br /> <br />
Responder
F
<br /> A ver, MJ, si fuera por mí, no habría problema, pero comprende, mi abuelo se revolvería en su santuario, asín que ojo con lo que preguntas, porque no todo puede revelarse a los ojos profanos<br /> (jaja)<br /> <br /> ¡Ais, el amor! ¡pos anda que el desamor!<br /> <br /> Eso, que es muy grande, da para mucho, pero nos guste o no, es repetitivo. Hay cosas que se interpretan siempre igual, aunque cada persona le ponga su acento especial.<br /> <br /> Tú los has hecho con mucho gusto. A mí me gustó (mucho), me dió una gran satifacción jajaja ¡con qué elegancia, esa anfitriona. Buenooo..! Creo que me hubiera gustado ser esa anfitriona y... bueno,<br /> bueno, sinceramente, no hubiera podido, mi sangre sureña no me permite esa frialdad jaja)<br /> <br /> Besos;)<br /> <br /> <br />
Responder
M
<br /> <br /> Jo, cómo eres Flora!!! Hasta los magos de vez en cuando sueltan algún secretillo!!<br /> <br /> <br /> Bueno, es un cuento y, por tanto, todo fabulado. La vida, a menudo, nos hace un pulso y uno nunca sabe ni lo que le va a pasar ni como va a reaccionar, pero, ay, amiga, aquí, en nuestros cuentos<br /> o historías mandamos nosostras/os y podemos darle el final que queramos. Alguna ventaja debíamos sacarle al asunto, jajajaja<br /> <br /> <br /> <br />
F
<br /> ..., a veces, en momentos de confusión y dudas, supongo que más de una o de uno, desea "una llamada oportuna" de esas jaja tristemente, no suele pasar:(<br /> <br /> Sí es interesante, la entrada esta, MJ y... rara también (por el cómo se entera la chica de...) porqué, pues: Los marranos infieles no olvidan nunca, aquello de lo que dependen para sentirse<br /> agustito: los mensajes de sus amiguitas o amiguitos.<br /> <br /> Un abrazo<br /> <br /> PD Lo sé y punto. No vale preguntar porqué lo sé jaja<br /> <br /> PD! bueno sí vale lo diré... Soy nieta de Colombo y me contaba cómo iban estas cosas (y otras:)<br /> <br /> <br />
Responder
M
<br /> <br /> Gracias, Flora, me ayuda mucho que me digais estas cosas, porque a veces tengo la sensación de ser repetitiva en el tema, me refiero al mundo de la pareja, el amor y el desamor. Pero claro, es<br /> que la Fisica Nuclear todavía no la domino mucho (tiempo al tiempo, jajajaj) Bueno, en realidad, el de la pareja tampoco, pero resulta más fácil, o cómodo, captarlo. <br /> <br /> <br /> Ay, qué bien, pues cuando haga uno policial ya sé a quien consultar, nietísima!! Ah, y luego no me vengas con secretos profesionales, eh??<br /> <br /> <br /> Besitos, guapa.<br /> <br /> <br /> <br />
S
<br /> Gracias por tu comentario sobre "despierta". Se que podría haberle dado mas retórica a cada frase,pero he preferido mantener mi estilo ya que intento comunicar mucho con parquedad. Gracias también<br /> por tu recomendación para hacer el microcuento. Lo intentaré. Es un reto y una provocación que ha encendido una luz en un rinconcito de mis ideas.¿Vas a participar? Dame algun cosejo tecnico.<br /> Supongo que para hacer un cuento tan corto habrá que hacer un ejercicio de concisión. Una de las cosas que mas me gustan al escribir es elegir el título y supongo que en un texto tan corto tiene<br /> mucha importancia ya que bien utilizado da redondez. Es una de mi obsesiones.<br /> Con lo último que has escrito y despues de habernos presentado cibernéticamente ,te he cogido el punto. Saludos y de nuevo gracias por tu atención.<br /> <br /> <br />
Responder