Tengo un don. No es escribir, sino estar callada. A veces, escribo; entonces, hablo; ergo, pierdo mi don
A mi mujer no le gusta que le fastidie sus estrategias y cuando preguntó, toda ella retórica y puesta en jarras en medio del comedor, dónde habría guardado las cenizas de su ex-marido me tembló hasta la campanilla de la garganta. Suelo mantenerme al margen,...
Leer el postYo creo que la mar no aguantó la envidia y, mucho menos, la mirada de Elena que se mantuvo serena y orgullosa, fija en el infinito, durante toda la ceremonia. Con la honestidad de un animal fiero, la blanca y desafiante bravura se transformó, poco a poco,...
Leer el post-Con nuestro mecánico de confianza. –Los labios bisbisearon al oído del maestro, como si en la soledad del estudio debieran ocultarse de alguien. Leonardo arrugó la frente y entornó los ojos en busca de un significado a las palabras. Acompañada por el...
Leer el postCada mes de abril, cuando por fin parece que el bálsamo del tiempo ha cicatrizado y asumo resignada mi rutina rutinaria, recibo una carta donde afirma haber dejado de quererme. Es una carta escueta, bien escrita, de letra pulcra, sin demasiadas florituras...
Leer el post“Muerto pero mío”: el titular, escrito en grandes letras rojas, acompañaba la foto de portada de la tonadillera. Al leerlo, Carlota se sobresaltó; las manos enrojecidas arrugaron la revista; y una lágrima indiscreta se deslizó por el rostro. Emulando...
Leer el post“Gracias por este simulacro de vida normal en un mundo normal. Resultó un grato descanso en el camino”, pensó Manuela mientras se despedía de sus esporádicos compañeros el último día de trabajo; dos besos, abrazos, un apretón de manos, risas…; ya estaba...
Leer el postA mi mujer no le gusta que le fastidie sus estrategias y conseguir plaza para las gemelas en aquel colegio privado estaba muy complicado. El día de la visita del director, perfumó la casa y nos disfrazó de familia modelo. Incluso intercambió durante unas...
Leer el postPor fin quietas, las medias de Marisa caían como desfallecidas, rendidas de tanto trasiego, sobre el respaldo de la silla. En la oficina, enloquecía con el simple susurro deslizante de sus piernas que, a modo de hilo musical, la acompañaba al aproximarse....
Leer el postToca jotas, otra vez, como cada último domingo de mes. El resto se reparte entre sevillanas, bailes de salón y diferentes variedades de salsa. La función, siempre, por la tarde; durante la semana, clases y ensayos. Ayuntamientos, fiestas populares y centros...
Leer el postPor el color de su melena la conocen en la cafetería donde desayuna, en el kiosco y la panadería de siempre, en la nueva carnicería con ínfulas de delicatesen que parece prepararse para un desfile Dolce & Gabanna , y hasta el mecánico, con su olor a óxido,...
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