Tengo un don. No es escribir, sino estar callada. A veces, escribo; entonces, hablo; ergo, pierdo mi don
Aprenderemos a convivir como personas civilizadas, aprenderemos incluso cuando cada palabra dicha se convierta en excusa para querernos, cada vez, un poco menos. 20 de abril de 2014
Leer el post“¿Por qué me mira así?”, le pregunté, exasperado. Entonces, un espasmo de horror lo convulsionó, las órbitas de sus ojos llamaron a formación y dibujó una O de muñeca chochona con los labios. Se alejó, apretando el paso y mirando de refilón a su espalda,...
Leer el post“Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol”, dijo con voz apagada y la piel todavía lívida por la exhumación de un sudor frío que apenas le permitía respirar. Una ligera brisa despertó y en la ralla del horizonte se empezó a dibujar el despuntar...
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Ecos de pasos precipitados retumbaban en el vacío del piso. Manuel bajó la maleta del altillo, vació el armario y volcó los cajones sobre la cama. Si no se daba prisa, en cualquier momento, le sorprendería la señora de la limpieza. En el aseo, metió de...
Leer el post“Recuerda a papá que baje la tapa”, le comenté con desgana por la noche a Jaime, mi marido, mientras veíamos desde el sofá desfilar anuncios publicitarios por la pantalla plana del nuevo televisor. Un mes después, teníamos arreglado todo el papeleo para...
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