Tengo un don. No es escribir, sino estar callada. A veces, escribo; entonces, hablo; ergo, pierdo mi don
Hay amor en la madrugada repiquetea la voz del rocío contra el dintel la ventana. “Ay, amor- dice él-, de todo cuanto es efímero sólo éste, eterno momento, anhelo: Sirena, son de hilo blanco tus escamas; tu torso desnudo, bañan, primeras luces del alba.”...
Leer el postAprenderemos a convivir como personas civilizadas, aprenderemos incluso cuando cada palabra dicha se convierta en excusa para querernos, cada vez, un poco menos. 20 de abril de 2014
Leer el post“¿Por qué me mira así?”, le pregunté, exasperado. Entonces, un espasmo de horror lo convulsionó, las órbitas de sus ojos llamaron a formación y dibujó una O de muñeca chochona con los labios. Se alejó, apretando el paso y mirando de refilón a su espalda,...
Leer el post“Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol”, dijo con voz apagada y la piel todavía lívida por la exhumación de un sudor frío que apenas le permitía respirar. Una ligera brisa despertó y en la ralla del horizonte se empezó a dibujar el despuntar...
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Ecos de pasos precipitados retumbaban en el vacío del piso. Manuel bajó la maleta del altillo, vació el armario y volcó los cajones sobre la cama. Si no se daba prisa, en cualquier momento, le sorprendería la señora de la limpieza. En el aseo, metió de...
Leer el post“Recuerda a papá que baje la tapa”, le comenté con desgana por la noche a Jaime, mi marido, mientras veíamos desde el sofá desfilar anuncios publicitarios por la pantalla plana del nuevo televisor. Un mes después, teníamos arreglado todo el papeleo para...
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Cuando hacíamos 5º de EGB todas sabíamos dos cosas: quiénes era los Reyes Magos (aunque yo lo callaba, en un intento desesperado por mantener los lazos de la infancia) y que un día, cuando fuésemos a 8º, Mercedes sería nuestra profesora. Por eso, la clase...
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Nota de la autora: vayan por adelantado mis disculpas. “Yo no sé cómo se harán las revoluciones, cuando se hagan, en Zamora, Orense o Lérida (…) En Barcelona, la revolución no se prepara, por la sencilla razón de que está preparada siempre. Asoma a la...
Leer el postMuere un atardecer más, el sol se esconde y el cielo, sólo finito en el borde de mi mirada, por fin descansa. Todo empezó en una de mis crisis existenciales: perdido en la vorágine de la fama, me ofrecieron presentar El explorador, una serie de documentales...
Leer el postSon las doce horas, un minuto y quince segundos. Aunque incapaz de contar los días desde mi encierro en esta caja aséptica, una alarma interna me pone sobre aviso. Miro a hurtadillas el reloj de muñeca de mi madre que se refugia en los ajetreos del papel...
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