Tengo un don. No es escribir, sino estar callada. A veces, escribo; entonces, hablo; ergo, pierdo mi don
Deseo 1 Keridos Reyes Magos: Os eskribo en nombre de una komuna kompuesta por tres parados. Tras el pelotazo inmobiliario, hemos okupado una kasa cerkana a la kabaña de protekción oficial donde vivíamos hasta hace unos meses, kuando las lluvias la derruyó....
Leer el post“Cinco hembras y un varón”, dijo con voz clara y firme mientras intentaba disimular el nervio interior del pueblo al saberse extraña en una ciudad tan grande y desconocida como un mar, y las mujeres estallaron en una risa. A la niña con trabajo de adulto,...
Leer el postTres huérfanos sociales desafiaban auspicios navideños. La cándida María, 20 años, todavía arrastraba el abandono de un novio pandillero; Julio, 37 y con el nervio del recién divorciado; Luisa, 28, introvertida, esotérica y pañuelo jipi al cuello por...
Leer el post-Buenos días, Manuela –saluda Mario, conductor de autobuses-. Un café, por favor. Mientras Manuela prepara las pastas, comienza el lento goteo de clientes somnolientos. De pronto, J.C se presenta con un grito: -¿Ya cogiste el número de Navidad?, mira...
Leer el postTodos, los once hermanos y el loro parlanchín de mis abuelos, la llamábamos la Bruja del Tercero: nos robaba del buzón las postales de Navidad y dejaba un décimo. Vivía sola; era vieja y sorda del oído izquierdo. 3 de diciembre del 2010
Leer el postEn Joan i la Ramona Ya es Navidad en El Corte Inglés, anuncian en el televisor. La piel de Joan es un pliego seco; sus manos, indecisas, temblequean al mesarse la barbilla. Pasa su mujer, pequeñita y afanosa, y en sus ojos curiosos renace la duda: - Ja...
Leer el postAl oír el timbre, Raúl suelta de golpe la cuchara de su tazón de leche de antes de ir a la cama y corre impaciente hacia la mesita del teléfono. El padre lo vigila, indulgente, desde la cocina. -Buenas noches, mami –. Su cara de travieso y su bosque de...
Leer el post“¡Ande, ande, ande, la Marimorena, ande, ande, ande que es la Nochebuena!”, cantan al unísono los niños de la casa mientras corren alrededor de la mesa, zambomba o pandereta en mano. La algarabía contagia a los adultos –padres, tíos, abuelos-, olvidan...
Leer el postModas María se encuentra perdida en el extrarradio de la ciudad. Resiste las fluctuaciones de la economía gracias a los bailes de salón de pensionistas en su segunda juventud. Siempre es una incógnita predecir el resultado del cierre del año. A finales...
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