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Tengo un don. No es escribir, sino estar callada. A veces, escribo; entonces, hablo; ergo, pierdo mi don

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En Joan i la Ramona

En Joan i la Ramona

 

Ya es Navidad en El Corte Inglés, anuncian en el televisor.

La piel de Joan es un pliego seco; sus manos, indecisas, temblequean al mesarse la barbilla. Pasa su mujer, pequeñita y afanosa, y en sus ojos curiosos renace la duda:

 - Ja saps què és Nadal? –pregunta, sincero.

- Sí, Joan, ho sé -le contesta, paciente

- Nosaltres ens vam casar per a Sant Esteve –reflexiona-. M’estimes, encara?

- Sí, Joan, encara t’estimo

- Jo també t’estimo. –Y emocionado añade: - Per què no em fas un petó?

Ella se acerca y besa la frente vieja.

Veinte minutos después, vuelve a ser Navidad en El Corte Inglés.

 

                                                                                          Ya es Navidad

 

Ya es Navidad en El Corte Inglés, anuncian en el televisor.

La piel de Joan es un pliego seco; sus manos, indecisas, temblequean al mesarse la barbilla. Pasa su mujer, pequeñita y afanosa, y en sus ojos curiosos renace la duda:

 - ¿Ya sabes que es Navidad? –pregunta, sincero.

- Sí, Joan, lo sé -le contesta, paciente

- Nosotros nos casamos por  Sant Esteve –reflexiona- ¿Todavía me quieres?

- Sí, Joan, claro que te quiero

- Yo también te quiero. –Y emocionado añade: - ¿Me das un beso?

Ella se acerca y besa la frente vieja.

Veinte minutos después, vuelve a ser Navidad en El Corte Inglés.

 

 

2 de diciembre del 2010

 

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H
<br /> La ramona me gusta mucho, es un nombre y un personaje que siempre me ha hecho mucha gracia.<br />
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M
<br /> Hacia mucho tiempo que no leia nada similar y la verdad, merece la pena leerlo!<br />
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F
<br /> Me alegro de verdad. A veces, sin querer, ya sabes y... y como me dijo una vez "el guapo" de un registrador: "la ignorancia de una ley, no libera de su responsabilidad y cumplimiento" jeje<br /> <br /> Y qué curioso lo que me cuentas, osea que fue por S.Valentin, fíjate que los caminos del Señor, es cierto que son misteriosos y escribe derecho en renglones torcidos jeje (como se dice)... Lo digo<br /> poque siempre estamos protestando con los comercios y su abuso en este tipo de publicidad. Al final, parece que hasta esta pieza es correcta y tiene sitio en el puzzle, por más que nos prezca fea y<br /> condená jeje<br /> <br /> <br />
Responder
M
<br /> <br /> Besos, Flora<br /> <br /> <br /> <br />
F
<br /> Entonces, solo puedo decir que siento haber sido algo "ligera" en los últimos juicios (u opinión) del comentario. Quiero decir que sentiría haberte herido en algo, aunque fuera sin querer... No me<br /> cabe duda de que el Joan y la Ramona, tus abuelos se quisieron y eran especialmente entrañables (así has sslido tú:). Yo estaba en otra onda, lo siento.<br /> <br /> Es curioso esto de los matrimonios... Yo, además de adorar, admiraba a mis abuelos (a los cuatro) entre otras cosas, precisamente, por ese cariño y respeto que veía entre ellos. Mis abuelos (los<br /> chicos) no eran perfectos y tenían sus cosas; pero mis abuelas( las chicas) sabían hacer, como se dice ¿encaje de bolillos? eran,... bueno fíjate cómo serían que entre ellas, las relaciones eran<br /> con palabras justas y en las reuniones justas jeje... pro sus maridos, sin ellas, parecían como perdidos ( o eso parecíame, quien sabe jeje)<br /> <br /> En la siguente "etapa" matrimonial, los matrimonios unos mejor y otros peor, como todos sí, pero no ví nunca ese entendimiento y bien hacer de los abuelos (ni en mis padres que llevan juntos más de<br /> 50 años).<br /> <br /> Y ya, en la siguiente "hornada", en la que me cuento... no voy a contar nada, prefiero correr un tupido velo y ni mirar jeje (todo sea por los churumbeles:)<br /> <br /> Besos<br /> <br /> <br />
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M
<br /> <br /> No, por favor, no me había ofendido en nada. Jo, esto de comunicarnos de esta manera tiene sus virtudes, pero a veces... Más bien, a contrario, me ha alagado que te llamase la atención y le<br /> dedicases un comentario. Además, si te sirve de consuelo, la historia no fue del todo así (no quise alargarme con mi explicación para no parecer pesada): en realidad, fue para el Día de los<br /> Enamorados, fiesta a la cual yo nunca le encontré sentido, precisamente por ese espíritu comercial impuesto, hasta que mi abuela me contó la reacción de mi abuelo cuando en los anuncios<br /> televisivos se lo recordaban. Ya ves, todo es un poco verdad y un poco mentira y, seguramente, ellos también tendrían sus más y su menos, como todas los matrimonios, pero aquel momento..., para<br /> mí, fue bello y lo tomé prestado para mis recuerdos.<br /> <br /> <br /> Tienes razón en eso de los matrimonios, pero también es verdad que la mirada atrás siempre te hacer ver las cosas con melancolía y como más bellas. Quizás entonces, en el tiempo de tus abuelos,<br /> me refiero, todo esta más establecido y cada cual sabía a ciencia cierta cómo debía actuar. Creo que, por ese motivo, todo resultaba más sencillo. El hombre era y la mujer le dejaba hacer (ahora,<br /> eso sí, si tenias suerte, bien; pero como fuese un cabrón... hasta la muerte con él) La sociedad y nosotros con ella ha ido cambiando. La mujer ya no se mantiene al margen, no se calla, ni<br /> disimuladamente guía las pautas de lo que considera mejor para la familia, a pesar de ella: actua abiertamente y con independencia económica... total, al hombre le cuesta, no sienta bien, y al<br /> final las relaciones se van desgastando. Estamos viviendo una época que va demasiado deprisa, más que nosotros mismo, y a todos, hombres y mujeres, nos cuesta entenderlo, entendernos y hallar el<br /> medio para convivir en equilibrio. Pero ese medio existe. Todos debemos poner un poquito de nuestra parte (o eso espero, jajajaja)<br /> <br /> <br />  <br /> <br /> <br /> Besos con cariño y alegría<br /> <br /> <br />  <br /> <br /> <br /> <br />
F
<br /> Hay personas a las que no le gustan esas fechas, o esas fiestas. Son tan intensas, tan internamente, gravadas durante nuestra infancia que ¡ais!.<br /> <br /> En tu cuento, está sencillamente expuesto, pero que cala y hace revivir, precisamente, ese sentimiento que de chicos nos hacía saltar, cantar y reír a lo grande. Y, con el paso de los años, a<br /> veces, nos atenaza la garganta.<br /> <br /> ¡Cuántas Navidades! para el Joan y la Ramona. Y ¡cuántos días! en los que, a veces, por no ser señalados, se olvidaron de quererse y besarse. La culpa, ¡como no! es de el corte inglés que solo<br /> recuerda lo que le interesa (jij)<br /> <br /> ¡Felicidades! (es muy especial;)<br /> <br /> <br />
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M
<br /> <br /> Gracias, guapa!! Para mí este también es muy especial. Son mis abuelos paternos, cuando el Alzeimer ya había desgastado demasiado a mi Joan y recordaba pocas cosas, excepto lo mucho que quería a<br /> su Ramona. Cuando me lo contó mi abuela, me pareció una anecdota demasiado hermosa como para dejarla en el olvido..., hasta que encontré la ocasión<br /> <br /> <br /> Besos<br /> <br /> <br />  <br /> <br /> <br /> <br />